Divorcio…¿por derecho propio o abogado?
Todo el mundo tiene derecho a representarse por sí mismo ante un tribunal en Puerto Rico en su propio divorcio. Esto se llama Pro-Se, y el la Rama Judicial le dedica un departamento completo a esta práctica. Hay un centenar de formularios, ofrecen toda una gama de orientaciones, y guían a uno paso a paso a través de su caso.
Hay muchísimas razones para llevar un caso por derecho propio. Los abogados somos caros, y una vez contrate a uno, el caso sale de sus manos porque su abogado tiene el control del mismo. Por otro lado, la probabilidad dicta que cuando su cónyuge se entere de que ha contratado a uno, las cosas se van a complicar.
Yo sólo trabajo divorcios difíciles.
Jamás llevo casos de Consentimiento Mutuo. Si una pareja sin hijos, sin bienes, sin deudas y que pueden comunicarse bien me consulta para que lleve su divorcio, les entrego los formularios de la Petición de Consentimiento Mutuo y les explico como hacerlo por su cuenta. Solamente requiere saber seguir instrucciones y leer. Yo no quiero malgastar su dinero, ni ocupar mi tiempo, con un caso que sensatamente podrían llevar solos. Al cabo de algunas semanas, estarán divorciados, y les habrá costado muchísimo menos. Ese dinero que pudieron haberme pagado será mejor invertido en otras cosas.
Por otro lado, los divorcios en la actualidad requieren de un cierto tipo de abogado, los tiempos del “abogado del pueblo” han cambiado hace muchísimo. No todos los abogados son iguales, y no todos pueden (o deben) llevar divorcios. El equivalente sería dejarse hacer un transplante de órganos por un médico generalista.
Hay ciertas circunstancias en las cuales definitivamente necesitará contratar a un abogado:
1. Custodia de Menores - Ésta es posiblmemente la más difícil y dolorosa parte de un divorcio. Aún siendo un padre o madre ejemplar, el Tribunal podría concederle la custodia a su cónyuge. Un abogado definitivamente ayudaría a presentar su caso de la forma más favorable, y así mejor representar su interés de custodia.
2. División de Bienes Gananciales - La complejidad envuelta en determinar cuales bienes son gananciales, y cuales son privativos, y cómo han de dividirse es de por sí razón suficiente para contratar a un abogado. No siempre hay sólo una casa, un carro y una cuenta bancaria. No siempre se puede determinar qué es de quién fácilmente. Ahí sí entra la labor de un buen abogado de divorcios.
3. Negocio Propio - Ser dueño de su propio negocio complica más aún la división de la Sociedad Legal de Gananciales. Para determinar cómo dividirlo, es necesario “congelar” el negocio para estudiarlo, lo cual es dificilísimo sin el insumo de un abogado.
4. Cuantía de Bienes - Mientras más propiedades haya en el matrimonio, mayor la necesidad de velar por el bienestar de todas, y mayor la necesidad de contratar a un abogado.
5. Planes de Retiro - Si usted lleva muchos años trabajando en el mismo empleo, probablemente su segunda inversión más grande e importante después de su casa, es su plan de retiro. Dividir un plan de retiro es una tarea complicada, y su bienestar luego de retirarse depende de ello.
6. Multiples Jurisdicciones - Si hay bienes, menores, o situaciones que afecten el divorcio en más de un estado o país, es mejor contratar a un abogado. Determinar qué hacer y en dónde definitivamente lo requerirá.
7. Su cónyuge ya tiene abogado - Si su pareja ya contrató a un abogado, usted debería conseguirse uno. No deje que alguien que sabe como funciona el sistema lo manipule. El Tribunal no lo va a proteger si comete un error.
8. Problemas de Comunicación - Si simplemente no puede comunicarse con su pareja, un abogado puede hablar por usted y representar sus intereses.
9. Desbalance de poder - Si su pareja es dominante o controlador(a), usted se puede beneficiar de un abogado. El abogado (o abogada), no cederá a las manipulaciones emocionales de su pareja. Frecuentemente, las otras partes son más cordiales cuando hablan con uno, porque saben que no cedemos a sus chantajes emocionales.
10. Alegatos de violencia doméstica o maltrato de menores - Aunque no sean ciertos, la mera alegación podría ponerlo en riesgo, y tener un efecto fulminante en el resultado de su divorcio. Esta es razón para contratar a un abogado inmediatamente.
Agradezco al blog DivorceZone que me ha servido como fuente para este artículo. Pulse encima del nombre para ver el artículo original.









