Pasos para Divorciarse en PR: Paso #10 - ¡Quédese quieto! (hasta nuevo aviso)
Una de las preguntas más frecuentes al enfrentar un divorcio es: ¿Me debería mudar de mi casa? Generalmente, le contesto a mis clientes algo que no quieren escuchar: “Mejor quédese en su casas en lo que se ve el divorcio.” Salvo en situaciones en donde la seguridad física de uno de los cónyuges peligra, es mejor idea quedarse en su propia casa. Si ambas personas, aunque tensamente, pueden cohabitar en la misma casa es mejor idea que salir corriendo.
Sí, la sitaución es tensa y estresante.
Probablemente, su situación empeore antes de mejorar, pero hay varias razones para quedarse, tales como:
1. Podría afectar la determinación de custodia. Si usted interesa la custodia de sus hijos, salir corriendo de su casa y dejar a sus hijos con su pareja podría interpretarse como un abandono. Esto casi garantiza que le otorguen la custodia provisional a su pareja, y probablemente, salvo condiciones extraordinarias, determinará la custodia permanente. Si su pareja decide litigar la custodia de los menores, esta sencilla decisión de irse de su casa podría servirle de base para postergar el litigio por más tiempo, obligándolo a usted a demostrarle al tribunal que aunque se fue huyendo de su hogar y dejó a sus hijos, es mejor opción para criar a sus hijos.
2. Podría afectar su interés propietario. ¿Cómo le parecería a un juez que usted salió de su casa y su pareja terminó pagando la hipoteca de su hogar mientras se veía el divorcio? De seguro le otorgarán un crédito por lo que pagó, pero no se ve muy bien que haya dejado a su pareja pagando una deuda que ambos tienen en común.
3. Salir corriendo inclina la balanza económica a favor de su pareja. Supongamos que al inicio de su trámite de divorcio, alquila un apartamento para vivir mientras se ve el divorcio. Usted se quiere divorciar, y su pareja no. El tribunal ordena que se mantengan todas las deudas tal y como lo están en ese momento hasta tanto termine el divorcio. Ahora usted tiene que pagar el apartamento hasta que termine o el tribunal lo libere. Le acaba de dar una razón a su pareja para hacer las negociaciones más difíciles y prolongar el pleito, a ver si usted resiste el tener que pagar una deuda más. Sucede todo el tiempo, el esposo se va de la casa, sigue pagando las deudas incluyendo la hipoteca, y ahora se añade otra renta más. No cometa este error.
Mudarse de su casa, o salir huyendo despavoridamente podría tener efectos nefastos para su divorcio. Nunca lo haga sin primero consultar con su abogado las repercusiones que podría traer. En muchas ocasiones, los jueces pueden determinar quien se queda y quien se va del hogar conyugal mientras se ve el divorcio, y usted podría ser favorecido. Mejor córrase el riesgo de irse de su casa favorecido por un juez.









