Este paso se puede resumir en una sola oración:
Evite deudas adicionales o compras grandes.
No es el momento para construir una piscina, comprarse un auto deportivo para celebrar su libertad, comprar una casa nueva más grande, refinanciar la hipoteca de su casa, remodelar la cocina y el baño, ni comprarse una lancha para pasar los fines de semana sin su pareja.
Usted quiere simplificar las negociaciones de su divorcio, no complicarlas. Esta información es general, ya que quizás su crédito sea mejor imputándole los ingresos de su pareja, y luego de divorciarse no podrá comprar un auto en muchos años. Por lo tanto, esta decisión de qué comprar y cuanto gastar dependerá mucho de su elección sobre el primer paso de esta serie de artículos: Encontrar a un buen asesor.








